Su cómplice, su mitad.
La hizo mostrarse tal y como era: sin miedos,
sin complejos, llena de vida.
La hizo ser ella misma.
Y así es él, así es el para ella: una forma de ser la más verdadera y auténtica versión de sí misma. Y es que de pocas personas se puede decir que tengan ese efecto en otras, pues él lo es.
Para quien no sepa de quien hablo, él es ÉL. Sí. Esa persona que de repente entra en tu vida y hace que todo lo que creías saber, todo aquello que tenías pensado, planeado, controlado, se escape de tus manos. Es esa persona que con sólo una sonrisa es capaz de iluminarte el día. Es esa persona que aporta lo que importa en la vida. Es esa persona que sabe lo que necesitas antes de hacerlo. Es esa persona que te hace ver que puedes ser la mejor versión de ti sin miedo a nada, que adorará cada detalle de ti, cada defecto, cada virtud... Y que sabrá como hacer que los días malos sean menos malos y los días buenos sean sensacionales... Sé que es posible pensar: menudas tonterías y exageraciones... Y sí. No puedo negarte que lo sean, no puedo hacerlo porque también he visto las cosas desde fuera pero... Créeme. Para ella, no hay nada más puro que todo esto que estoy diciendo. Que lo siente tal y como lo escribo, que no se le escapa ni el más mínimo detalle de él, y es que esta historia comenzó como muchas otras en la cual ella ni siquiera sabía lo bonito de aquello que tenía delante.
Hace diez meses alguien le dice a ella que todas esas palabras serían tan ciertas como ella y probablemente habría soltado una carcajada. Sin embargo, diez meses más tarde, se cubre el rostro para ocultar la sonrisa de niña pequeña que se le pone cada vez que escucha su nombre. Y es que no es para menos con una persona así a su lado. Sincera y verdaderamente, tal y como me ha dicho ella: ha sido una suerte cruzarse con él. Suerte de poder crecer día a día siendo más ella, suerte de acabar con todos los demonios pasados, suerte de sentir algo tan bonito como es el amor y su aumento, suerte de vivir algo tan hermoso como es el poder compartir opiniones sobre las cosas más importantes de la vida, suerte de encontrar alguien con quien poder perderse sin acabar perdiendo la esencia de ser uno mismo.
Cualquier cosa que pueda decir se quedaría corta, cualquier cosa que pueda decir sonaría a locura pero no habría verdad tan real como esto. He sentido, experimentado, vivido miles de emociones que en mi ignorancia creía que podían ser las de verdad. Sin embargo, y muy consciente de lo que digo, desde hace diez meses nada tiene comparación. Nada. Y créeme, es algo que me asusta al igual que me enamora. Siento que podría ser todo aquello que quisiera, que a su lado nada es imposible. Y ¿sabes qué es lo más bonito de todo esto? Que ha llegado y me ha hecho recordar que merezco la pena, que soy más de lo que creo, que no necesito correr detrás de nada, que ni siquiera él irá detrás, que irá a mi lado, de mi lado, haciendo juntos el camino porque eso es lo que hacen las personas que verdaderamente se preocupan por ti, las que te quieren, las que ansían verte sonreír como en todos esos momentos que crean a tu lado positivos, que aportan, que suman. Y cuando todo esto se suma a los detalles desinteresados, reales, sentidos, la mezcla es tan explosiva que es imposible que no acaricien el corazón, que descongelen hasta la más pequeña célula de ti que olvidó su función.
Podría escribir y escribir todo lo que llevo sintiendo durante estos nuevediez meses. Todos los momentos vividos y sus sensaciones, como cada cual es mayor, mejor que la anterior. Podría escribir y escribir todo lo que llevo sintiendo durante estos nuevediez meses, sin embargo he decidido que prefiero escribir el futuro presente que estoy tan segura que será aún más maravilloso que lo que me encuentro viviendo ahora mismo.
Y para ti, mi cómplice en estas palabras, en estos sentimientos, en este futuro presente... Eres lo más increíble que ha podido tener mi persona, porque todo el mundo debería tener una persona como tú en la vida para darse cuenta de que todo es aún más increíble cuando compartes tanto con alguien a quien jamás querrías echar de tu vida. Que simplemente son diez meses, pero hay en ocasiones en las que queremos que el tiempo vaya tan despacio, tan tranquilo y calmado que diez meses son mucho más que eso. Tiempo en el que nosotros volamos y el tiempo no avanza, en el que sentir es obligatorio y el soñar complementario porque ¿sabes? Los sueños sólo existen cuando dormimos pero estar contigo y vivir lo que vivimos lo hacemos despiertos. Y no me asusta decirlo, y no me avergüenza decirlo, que TE QUIERO, y si estoy loca es cosa mía, nuestra pero envidia me daría no poder comprender algo tan bonito, tan sincero como es esto. A día de hoy podría decir que no quiero nada que no tenga que ver contigo, nada.

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